Hasta hace poco, el mapa del streaming deportivo sudamericano era bastante predecible, con ESPN y Disney+ aglutinando un catálogo de propiedades que parecía inalcanzable. El resto completaba el paisaje sin demasiado ruido. Pero algo está empezando a cambiar: el panorama se avizora diversificado, y uno de los nuevos actores es Paramount+, que dejó de ser la plataforma de Yellowstone y, a una velocidad sorprendente, comienza a posicionarse como uno de los más ambiciosos del deporte regional.
El punto de partida fue la UFC. Desde enero de 2026, Paramount+ es la casa exclusiva de las Artes Marciales Mixtas en casi todo el continente: todas las veladas, incluyendo los eventos numerados de forma íntegra, los eventos ''Fight Night'' y demás propuestas de Zuffa. No es un acuerdo menor. La UFC tiene una base de fanáticos con un nivel de fidelidad difícil de igualar en cualquier otro deporte, dispuestos a pagar una suscripción exclusivamente por ese contenido. Fue, en retrospectiva, el primer aviso claro de que la plataforma no venía a completar catálogo sino a liderar nichos.
Ahora, llega la Copa del Mundo
En la jornada de hoy, 6 de mayo, Paramount+ y DSports anunciaron una alianza estratégica para llevar los ciento cuatro partidos en vivo de la Copa Mundial de la FIFA 2026 a seis mercados clave de la región. A partir del 1° de junio, los suscriptores de Paramount+ en Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, Perú y Uruguay tendrán acceso directo a DSports, DSports 2 y DSports+, sin costo adicional. Pero el acuerdo multianual con DIRECTV no se agota en el Mundial: La Liga Española, la CONMEBOL Copa Sudamericana y una programación de veinticuatro horas con análisis y cobertura especializada integran el paquete.
Para DSports, este acuerdo abre una puerta que su modelo tradicional tenía cerrada: expandir sus contenidos más allá del ecosistema DIRECTV y DGO, llegando a un segmento de usuarios que hace años dejó el cable o directamente nunca lo contrató. Para Paramount+, la ganancia es simétrica: incorpora una señal con veinte años de experiencia en coberturas mundialistas, infraestructura de producción probada y relaciones institucionales consolidadas con las principales ligas y confederaciones, sin necesidad de construir nada desde cero. Ninguna de las dos compañías sale perdiendo. Y el usuario, sale ganando.
La Champions, al final
El tercer movimiento es el que más reordena el panorama a mediano plazo. A partir de la temporada 2027/28, Paramount+ tendrá en exclusiva la mitad de los partidos por jornada de la UEFA Champions League, además de la gran final —sin exclusividad—, con derechos asegurados hasta 2031. No será, sin embargo, un debut sin antecedentes en el fútbol de élite: la plataforma intentó una experiencia previa con la Premier League en México y Centroamérica, de la que debió retirarse antes de tiempo al concluir la temporada 2023/24. Un tropiezo que, lejos de frenarla, parece haberla empujado hacia una apuesta más ambiciosa.
Es, también, un golpe directo a ESPN y Disney+ en la región que, tras la absorción de Fox Sports, se había erigido en una posición absolutamente dominante sobre el catálogo del fútbol europeo de élite. La hegemonía empieza a tener fisuras.
Un ecosistema, no un catálogo
Lo que está haciendo Paramount+ no es acumular derechos, es construir un ecosistema. La combinación de contenidos propios bajo demanda con señales lineales externas integradas y eventos de alta convocatoria apuntan a un usuario que ya no quiere elegir entre el streaming y el cable, sino que quiere que esa distinción deje de existir. El tablero se está moviendo.
